Joaquín Gatto, de 12 años, resultó gravemente herido tras la caída de un arco de fútbol en un predio perteneciente a la Orden Salesiana y falleció dos días después.
El hecho ocurrió el 4 de enero de 2026 cuando el menor se encontraba jugando en el sector denominado planta de campamento, donde se alojaba un grupo de exploradores del Colegio Don Bosco de Ramos Mejía, provincia de Buenos Aires. En esas circunstancias, al balancearse sobre uno de los arcos de fútbol, la estructura cedió y cayó sobre su pecho.
La fiscalía sostuvo en la audiencia que el arco no estaba correctamente sujeto al suelo, ya que no se encontraba estaqueado ni cementado. Además, presentaba un desnivel en su estructura que provocaba que parte de los caños quedaran suspendidos respecto de la superficie.
Se estableció que el elemento medía 7,40 metros de largo por 2,40 metros de alto y tenía un peso aproximado de 160 kilogramos.
Como consecuencia del impacto, el niño sufrió lesiones de extrema gravedad y falleció el 6 de enero de 2026.