La diputada nacional de La Libertad Avanza por Mendoza, Mercedes Llano, presentó un proyecto que propone suspender las dietas de los legisladores que insulten en el ámbito de la Cámara baja. Se da luego de los cruces que tuvieron lugar la semana pasada durante el tratamiento en comisión de la Ley de Defensa de la Soberanía y que tuvo como protagonista a Juan Grabois.
La titular del Partido Demócrata busca suspender por un mes el goce de la dieta de los legisladores que profieran “insultos o expresiones injuriosas, soeces o denigrantes” en las comisiones, en el recinto o en cualquier otro ámbito de la Cámara de Diputados de la Nación. En caso de “reincidencia, amenazas, intimidación o agresión física”, la sanción sería de dos meses.
“La crítica política es parte esencial del debate democrático. Lo que no puede ser parte de la tarea parlamentaria es el agravio personal”, sostuvo Llano.
Según sostiene la legisladora en el texto, la iniciativa llega para cubrir un vacío en el régimen actual y lograr de este modo que conductas de este estilo sean sancionadas. Asimismo aclara que las opiniones, críticas y juicios de valor quedan protegidos por la libertad de expresión parlamentaria y que no se sancionará la crítica, sino el insulto y el agravio personal.
“La sociedad está cansada de ver a dirigentes que convierten el Congreso en un escenario de agresiones y descalificaciones. No hay posibilidad de revertir el descrédito en los poderes legislativos sin ejemplaridad, respeto y tolerancia", remarcó la mendocina.
La diputada libertaria impulsó la iniciativa luego del escándalo protagonizado por Juan Grabois (Unión por la Patria) y sus compañeros del oficialismo Jairo Guzmán y Gerardo Huesen la semana pasada, cuando intercambiaron insultos y descontrolaron el debate sobre la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional en comisiones.
Luego de ese episodio, el bloque de La Libertad Avanza liderado presentó una iniciativa para expulsar a Grabois de la Cámara “por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones”.
"En un contexto en el que la crisis de representación se ha hecho evidente y la ciudadanía observa con creciente hartazgo el comportamiento de la dirigencia política, es indispensable que los legisladores den un ejemplo de respeto y seriedad en el ejercicio de su función. Ningún trabajador argentino conserva su salario si insulta a sus compañeros o a quienes visitan su lugar de trabajo; no hay razón para que los diputados nacionales gocen de un privilegio que ningún otro ciudadano tiene", señaló Llano en el proyecto.