Desde el Centro remarcaron que una de las principales líneas de trabajo es llevar las herramientas de prevención a los distintos espacios de la comunidad.
“Tenemos en claro que no es quedarnos aquí adentro, sino que el trabajo en realidad está en la calle”, sostuvo Ibáñez, destacando la presencia de los profesionales en escuelas, barrios e instituciones que requieren su participación.
Actualmente, el equipo trabaja articuladamente con las instituciones educativas a través de Gestión Educativa. Los establecimientos interesados deben presentar una nota solicitando los talleres y, a partir de allí, se coordinan las actividades, días y horarios.
Además de las acciones vinculadas al consumo de sustancias, el Centro fue ampliando sus propuestas de acuerdo con las demandas planteadas por las instituciones educativas, incorporando consumos digitales, prevención del suicidio y promoción de la salud mental.
Atención gratuita y nuevas propuestas
El Centro de Consumos Problemáticos funciona de lunes a viernes de 8 a 12, y amplió su atención durante la tarde los lunes, miércoles y viernes de 14 a 18.
Cuenta con un equipo integrado por psicólogos, psicopedagogas, trabajadores sociales y psicólogos sociales. Las personas pueden acercarse de manera espontánea para solicitar un turno, ya sea por una situación personal vinculada a los consumos o para acompañar a un familiar.
También se desarrollan talleres gratuitos de panadería y pastelería, abiertos a la comunidad, los lunes y miércoles por la tarde.
De cara a octubre, el Centro prepara nuevas propuestas: un taller sobre crianza destinado a mamás de niños pequeños y un espacio de acompañamiento para padres y familiares referentes de personas en situación de consumo.
De esta manera, el municipio continúa fortaleciendo las políticas de prevención y promoción de la salud mental, ampliando el trabajo del Centro hacia las escuelas, los barrios y las distintas instituciones de la ciudad.