A partir de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES), las asignaciones están atadas automáticamente a la movilidad previsional, que también depende del índice de inflación.
Lo que adujo el oficialismo es que la movilidad se mantendrá porque el Régimen de Asignaciones no será eliminado, y su vigencia es la garantía de que haya aumentos. Pero como lo que no se escribe no compromete, el debate sobre una alternativa al respecto quedó abierto.
El arca de las asignaciones sobre la que el Gobierno pretende sentarse se reparte entre 4.144.000 de personas que reciben la AUH; 3,3 millones que cobran ayuda escolar y alrededor de 91 mil de la asignación por embarazo.
Lo que se da son migajas. Por ejemplo, la AUH y la AUE dan 150 pesos por mes a sus beneficiarios; es decir, apenas un 10 por ciento de lo que una familia necesita para no ser pobre.