Entre quienes participan de estas propuestas, la posibilidad de aprender un oficio aparece como una herramienta concreta frente a la falta de empleo y como una alternativa para generar ingresos desde el hogar.
María Ojeda, quien actualmente realiza una capacitación de costura, contó que encontró en estos talleres una oportunidad para desarrollar un emprendimiento. “me vino bien porque estoy haciendo almohadones y otras piezas para poder aportar ingresos al hogar”, relató. También valoró la posibilidad de acceder a máquinas y herramientas, que de otro modo serían difíciles de conseguir. “Por ahí no tenemos la oportunidad de poder tener estas máquinas para hacer los trabajos y así emprender”, explicó.
Por su parte, Griselda Ávalos, quien es pensionada y ya cuenta con una máquina de coser en su casa, destacó que la capacitación le permite ampliar sus conocimientos y generar una entrada económica. “Es una salida laboral porque yo soy pensionada y entonces con eso trabajo en mi casa”, contó.
Otra de las beneficiarias, Analía Almirón contó que se incorporará a la capacitación de marroquinería, porque ya tiene experiencia en costura. “Es algo que uno puede hacer en su casa y también para tu grupo familiar”, concluyó.