Si las elecciones fueran hoy, el 60,2% buscaría un cambio respecto del rumbo actual del país, mientras que el 35,6% optaría por darle continuidad a la gestión de Milei. La preferencia por un cambio total se mantiene estable en los sondeos de Synopsis desde hace varios meses, aunque con algunas oscilaciones. En las últimas tres mediciones, sin embargo, mostró un leve crecimiento.
En un hipotético escenario electoral, el peronismo alcanza el 35,7% de intención de voto y queda en virtual empate técnico con La Libertad Avanza, que obtiene el 35,5%. El PRO suma otro 6,1%, que podría inclinar la elección a favor del oficialismo si prospera la alianza nacional que se negocia en la Casa Rosada, aunque esa transferencia de votos nunca es automática. El peronismo cuenta, en cambio, con una ventaja potencial: genera menos rechazo. Ante la consulta sobre qué espacio no quisieran que ganara, el 47,3% eligió a La Libertad Avanza y el 36,7% al peronismo. Una diferencia de más de diez puntos que podría resultar decisiva en un eventual balotaje.
En agosto, el Gobierno obtuvo un 33,4% de evaluaciones positivas y un 53,3% de negativas. El resultado representa una caída respecto de julio, aunque todavía se mantiene por encima de los registros que tenían Mauricio Macri y Alberto Fernández en el mismo momento de sus mandatos. Entre las principales preocupaciones económicas, el 46,2% mencionó los bajos salarios y el 21,5% el desempleo, dos caras del deterioro del mercado laboral. Más atrás quedaron la presión impositiva, la inflación y el costo de los servicios públicos. Los bajos salarios encabezaron las respuestas en todos los sectores, pero con una diferencia significativa: fueron señalados por el 58,1% de quienes votaron a Fuerza Patria en 2025 y por el 34,9% de los electores de La Libertad Avanza. Una preocupación transversal, aunque mucho más extendida entre los votantes opositores.