El resultado de la Junta será determinante para el futuro de la causa: si los especialistas concluyen que la mujer no comprendía la criminalidad de lo ocurrido, la Justicia deberá analizar la aplicación de medidas de seguridad y tratamiento.
En cambio, si se establece que era consciente de sus actos, el expediente continuará por la vía penal y podrán avanzar las medidas cautelares correspondientes.
Por el momento, la madre de Izan es la única persona formalmente acusada y privada de su libertad. Sin embargo, la investigación continúa abierta, con peritajes sobre teléfonos celulares y otras pruebas que buscan reconstruir las circunstancias que rodearon la muerte del niño.