Las autoridades también relevaron 43.679 edificaciones mediante el sistema denominado "semáforo", utilizado para determinar las condiciones de habitabilidad de las estructuras afectadas.
De acuerdo con esta clasificación, los inmuebles identificados con color verde pueden ser habitados, mientras que aquellos señalados con amarillo tienen restricciones de acceso. En tanto, los que recibieron la etiqueta roja son considerados de alto riesgo y, en algunos casos, podrían ser demolidos.
Sobre un total de 41.624 viviendas afectadas, el relevamiento oficial determinó que 25.325 se encuentran en condiciones habitables. Otras 9.866 tienen el ingreso restringido y 6.433 fueron catalogadas como estructuras de alto riesgo.