Lucas cambió su apellido y fue adoptado por otra familia. Actualmente exige que la Justicia encarcele a su progenitora.
“El caso del 2013 de Candela es la primera alerta de que una persona no está bien para tener hijos. Si vos tenés una persona que maltrata, que golpea a sus hijos, que diariamente tiene que entrar a un hospital, porque otro de mis hermanos sufrió una fractura, y después siempre sus hijos están con falta respiratoria, algo esta mal, ¿no? Si en 2016 aparece el caso de Yazmín, con 11 meses, otra bebé que muere. Ya tenés dos signos de alerta de que una persona no está bien. Entonces no podés seguir permitiéndole tener a cargo un bebé. Y digo más: según mi historia clínica, yo también entré con una crisis respiratoria de niño, pero después de que me sacaron de esa familia, jamás tuve nunca un problema respiratorio en mis 17 años. ¿No es raro?“, relató al diario marplatense.
Y siguió: “Elegí hablar y contarlo porque quiero que esto termine acá, no quiero que haya dentro de 10 años otro caso igual. No me voy a quedar callado. Yo voy a luchar hasta que esto se haga justicia por mis tres hermanas. Y yo quiero ver a Lucía en un internado o en un psiquiátrico o presa porque estoy convencido de que las muertes son culpa de ella“.
El testimonio del padre de Isabella
Al respecto del caso, el padre de Isabella, Héctor Aguirre, explicó que ese sábado salió de la casa familiar a las 14, regresó a la media hora, y se encontró con una escena particular: la bebé recostada inconsciente en su cama, sin aparentes signos vitales, y su madre en un estado de crisis.
“La nena estaba tirada en la cama. Entonces la tomé en mis brazos y salí corriendo hacia la vereda, hasta el taller, donde había una camioneta. Le pedí por favor que me llevara a la nena”, relató el hombre en diálogo con LN+.
Antes de trasladarla al hospital, Aguirre intentó comprobar si todavía tenía signos vitales. “Le tomé el pulso y sinceramente sentí que ya no tenía latido”, sostuvo.
El hombre aseguró que nunca había presenciado situaciones de maltrato contra Isabella. “De mi parte, no. De la madre, sinceramente, nunca vi maltrato”, respondió cuando fue consultado sobre la convivencia familiar.
También habló sobre algunas lastimaduras que podían observarse en fotografías de la niña y afirmó que se habrían producido por caídas mientras jugaba con su hermano de cuatro años.