Desde la BCR explicaron que “la creciente participación de la recría dentro de los sistemas de engorde con destino a faena, sumada al fuerte incentivo económico para agregar kilos antes de la terminación, está desplazando hacia adelante la oferta de animales terminados”.
Los establecimientos de engorde a corral (feedlots) ganaron un mayor protagonismo, aportando más del 37% de los animales enviados a faena, frente al 30% que representaban hace solo cinco años. Al 1 de julio, el stock en estos establecimientos superaba los 2,17 millones de animales, uno de los registros más altos de la serie histórica.
Sin embargo, el informe alertó que el potencial de crecimiento en la producción de terneros está limitado. Actualmente, el rodeo nacional cuenta con unas 500.000 vacas menos en servicio, lo que obliga a mantener una faena moderada para evitar una caída mayor en el stock bovino, que el año pasado ya se redujo en 700.000 cabezas debido a la mortandad natural.