Una de las falencias que viene teniendo el equipo es la presión en campo rival, hasta antes del Mundial una de las características fundamentales de La Scaloneta. Contra Egipto, con Alexis y Enzo más sueltos gracias al ingreso de Paredes, hubo sensaciones de peligro, pero por hache o por be esas pelotas no fueron pellizcadas. Para colmo, una vez falló la presión alta y el rival largó la contra, las transiciones fueron dolorosísimas.
En ese aspecto, una estadística es un tanto reveladora. Entre los 100 jugadores con más recuperaciones en tres cuartos -liderada por el español Pedri- hay un solo argentino: Nico González en el puesto 23. Luego recién aparecen Mac Allister en 136 y Almada en el 190. El zurdo es también uno de los mejores volantes del equipo en duelos ganados, con una efectividad del 56,5% (el promedio general es de 50,4). El líder es Almada (61,1) y detrás vienen Paredes (54,5), Alexis (47,1), Enzo (46,5) y De Paul (45). Palacios, en lo poco que jugó y de lateral derecho, promedia 83,3. El ingreso de González desde el inicio podría ser un factor en este aspecto, como también el de Giuliano Simeone, acaso la ausencia que más sorprende por ahora.
Tal vez sea turno de desdramatizar el tema de ser suplente. Los partidos desde hace rato superan con creces los 100 minutos y junto a la posibilidad del tiempo extra, acaso es preferible terminar con los pesos pesados en cancha. Por lo pronto, todo apunta a que Paredes se ganó su lugar y el medio se mantendría intacto. Si hay novedades, serían en el segundo tiempo... Ojalá que para cuidar el resultado y dejar de sufrir. Es que si hay algo parecido a un límite de vidas extra en este videojuego llamado Mundial, Argentina seguramente lo haya alcanzado.