Los cinco hombres habían partido durante la mañana del 14 de junio desde el Camping Hudson, en Berazategui, para realizar una jornada de pesca de pejerrey. La última comunicación con la embarcación se registró entre las 6 y las 8.30 de ese día. Al no regresar, sus familiares realizaron la denuncia y se puso en marcha un amplio operativo de búsqueda que abarcó distintos sectores del Río de la Plata, desde Hudson hasta las costas de Berisso, Ensenada y Magdalena, e incluso aguas jurisdiccionales de Uruguay.
La embarcación contaba con chalecos salvavidas, bengalas, sistema GPS y radio VHF, aunque, según trascendió, no tenía radiobaliza ni un sistema de posicionamiento electrónico, dispositivos que podrían haber facilitado su localización durante la emergencia.
La investigación continúa bajo distintas hipótesis, aunque los especialistas sostienen que las fuertes corrientes y las condiciones meteorológicas podrían haber desplazado la embarcación hacia una zona distinta de la prevista, lo que habría desencadenado la tragedia.
Mientras se aguardan los resultados de las pericias realizadas en Uruguay, los operativos de búsqueda continúan para intentar localizar a los dos pescadores que permanecen desaparecidos.