Sin embargo, la resistencia asiática se quebró a los 56 minutos, cuando Casemiro apareció por el segundo palo para conectar de cabeza un centro preciso y decretar el 1-1, tanto que fue convalidado tras la revisión del VAR.
A partir de allí, el dominio brasileño fue absoluto: Vinícius estrelló un remate en el palo, Martinelli desperdició otra ocasión y Japón prácticamente no volvió a inquietar a Alisson, limitándose a defender cerca de su área.
Cuando todo hacía pensar que el partido se encaminaba al alargue, Brasil encontró el premio a su insistencia. Ya en el quinto minuto del tiempo añadido, Bruno Guimarães filtró un gran pase para Gabriel Martinelli, quien controló dentro del área y definió con categoría al segundo palo para sellar el 2-1 definitivo.
De esta manera, la "Canarinha" evitó la prórroga con una remontada sufrida y ahora espera por el ganador de Costa de Marfil y Noruega que jugarán este martes.