Según consta en la investigación, esa extensión corresponde a una VISA de Adorni, mientras que los proyectores fueron abonados mediante una VISA y una American Express. La principal hipótesis que manejan los investigadores es que el exvocero realizaba compras utilizando tarjetas de empleados cercanos para evitar que esos gastos personales quedaran asociados directamente a sus movimientos económicos, ya que esas erogaciones no serían compatibles con sus ingresos.
Días antes también había declarado Laura Schiuma, quien confirmó haberle prestado una Mastercard con la que Adorni compró un monitor para videojuegos por $2.184.999,05. Según contó, el entonces vocero, además de ser su jefe, era su amigo y le pidió utilizar la tarjeta para una compra de aproximadamente 2,2 millones de pesos, aunque nunca le explicó qué iba a adquirir ni cuál sería el destino del producto.
En su declaración, Schiuma señaló que le facilitó los datos de la tarjeta y que esa fue la única oportunidad en que ocurrió una situación de ese tipo. También indicó que no conserva mensajes vinculados con esa operación y que, cuando recibió el resumen de la tarjeta, Adorni le reintegró personalmente el monto total en efectivo.
La actual directora general de Actividades Presidenciales también explicó que ingresó a la administración pública luego de una convocatoria personal del entonces vocero. Según relató, él le manifestó que necesitaba "gente de confianza". Ambos se habían conocido previamente mientras trabajaban en una agencia comercializadora del Plan Rombo-Renault.