Además, chats publicados por LPO muestran que Beacon aparece como operador directo entre el poder político provincial, lo dólares de Qatar y la estructura de la AFA.
En ese entramado, Weretilneck no sólo figura como interlocutor frecuente, sino como pieza central para habilitar gestiones, destrabar proyectos y ofrecer influencias.
En uno de los casos que salieron a la luz, el gobernador aparece como el encargado de barrer los obstáculos judiciales y garantizar los negocios en Río Negro del Emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thanien y otros jeques árabes, que van desde enormes extensiones de bosques patagónicos en zona de frontera, hasta hidroeléctricas.