Hasta el momento no trascendieron mayores detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la acumulación del gas en el inmueble, aunque no se descarta que haya sido producto de algún artefacto utilizado para calefaccionar el hogar.
El monóxido de carbono es un gas altamente tóxico, incoloro e inodoro, cuya inhalación puede provocar mareos, dolor de cabeza, pérdida de conocimiento e incluso la muerte si no se recibe atención médica a tiempo.
Las autoridades recomiendan extremar las medidas de prevención durante la temporada invernal, controlando periódicamente estufas, calefones y demás artefactos a gas, además de mantener ventilados los ambientes para evitar este tipo de incidentes.