Así lo relevaron desde Deduco, organización que precisó que si se considera el gasto en energía eléctrica, gas, agua, transporte e impuesto inmobiliaria, “un jubilado ya gasta entre el 21 y 34% de su haber mínimo en servicios”. Esto ocurre en un escenario donde dicho ingreso perdió 24% de su poder de compra respecto de 2023 (los que cobran la mínima perdieron 30%) lo que implica una pérdida acumulada en promedio superior a los 6.500.000 de pesos por jubilado, según estimó el Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE).
En sintonía datos de Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA) mostraron que en mayo pasado un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), sin subsidios, gastó $249.834 para cubrir sus necesidades energéticas, de transporte y de agua potable en el hogar. “Este gasto aumentó 17,5% respecto del mes anterior y es 50% superior al de igual mes de 2025”, indicaron.
Por último, desde diciembre de 2023, la canasta de servicios públicos del AMBA se incrementó 800% mientras que se estima que el nivel general de precios lo hizo en 231%. Como consecuencia, ya representa el 14,1% del salario promedio registrado o, en otras palabras, con un salario alcanza para comprar 7,5 canastas de servicios públicos cuando un año atrás eran 8,6 canastas.