Una de las hipótesis es que habría sido el nuevo detenido quien, en un primer momento, quien envió uno de los extraños mensajes que recibió la madre de la víctima cuando se inició la búsqueda. “Quedate tranquila que Agostina está bien, está dormida”, rezaba uno de esos mensajes que ahora son peritados.
Según declaró su abogado, Eduardo Allende Medina, Fassetta conocía a Barrelier desde hacía menos de un año, peso a lo cual le prestó o alquiló —tema que aun resta definirse— una habitación de su vivienda en el barrio Cofico, de la capital de la provincia mediterránea.
“Se conocían por ser hinchas de Instituto. (Claudio) es el que le presenta a la madre de Agostina y a Agostina. Él le ofreció su casa, él se quedaba ahí”, añadió el letrado con respecto a la situación de su defendido en el lugar de los hechos que se investigan.
En las últimas horas Fassetta cobró notoriedad al brindar una entrevista televisiva, utilizando el nombre ficticio de “Carlos”, donde aseguró que vivió en la vivienda de Barrelier durante unos 25 días, pero que no se encontraba allí el mismo sábado en que ocurrió el femicidio.