Ruffini apuntó especialmente contra el esquema de tercerización vigente dentro de la planta para ilustrar el goteo constante de puestos de trabajo. “Si bien hemos logrado no tener despidos, que es la bandera que levantamos, esto no significa que no caigan los puestos de trabajo”, remarcó.
Según lo detallado por el dirigente gremial, en octubre de 2023 la planta contaba con 1.240 contratados, mientras que hoy la nómina se redujo a 800 empleados propios y 430 contratistas. "Hemos perdido 350 empleos en poco más de dos años", advirtió. También señaló que "hace tres años que no hay cobertura, no entra nadie nuevo a la empresa y exigen seguir sacando gente contratista".
La falta de demanda y el freno de la obra pública y el consumo son los principales motores de este achicamiento. “La empresa recorta turnos porque no hay ventas y muchos de los sectores que tenemos bajaron la turnicidad, de modo que nos queda personal sobrante”, sostuvo el representante de la UOM en declaraciones para este medio.
Esta reducción de la actividad golpea de lleno en el bolsillo de los operarios, más allá del estancamiento de los sueldos básicos. “Una de las cosas que muchas veces se pierde de vista es que la masa salarial que a veces se cobraba en otros momentos no estaba solo dada por el salario y por las paritarias, sino que también estaba dado por los extras como la turnicidad, las horas extras o los bonos de producción. La paritaria oficial está congelada hace casi 2 años”, denunció el delegado.