Este martes, en tanto, los funcionarios más importantes del gobierno volverán a verse las caras. El viernes de la semana pasada se reunió en Casa Rosada todo el gabinete y la tensión fue la protagonista. En aquella ocasión Milei volvió a decirle a sus ministros lo que días antes había dicho en una entrevista televisiva mientras estaba en Estados Unidos: “si a alguno no le gusta lo que decido, se lo tendrá que fumar o irse”.
El presidente, nervioso, después de ratificar a Manuel Adorni en su cargo, el viernes pasado se fue de la reunión de gabinete y ni siquiera se sacó una foto con sus ministros, como siempre suelen hacer en esos encuentros. Este martes Milei no participará de la reunión de mesa política que se hará en Balcarce 50 donde siempre suelen ir Bullrich, Adorni, el ministro del Interior Diego Santilli, la hermana del Presidente Karina Milei, el asesor Santiago Caputo y los primos Martín y Lule Menem.
Allí, dicen, buscarán hacer como si nada ocurriera y puntualizan que tratarán temas vinculados a la “agenda parlamentaria”. los proyectos que envió el poder Ejecutivo están trabados, como por ejemplo, el de la reforma electoral y Patricia Bullrich es la que debería impulsarlos en el Senado.
Sin embargo, el tema central del encuentro de los laderos del Presidente volverá a ser, una vez más, el Adornigate. Bullrich, más allá de los dichos y la orden que bajó Milei, no cambió de parecer y considera que el ministro coordinador debe dar un paso al costado. “Las cosas hay que decirlas y yo fui clara con el tema”, repite como un mantra a quienes intentan hacerla cambiar de opinión.