“Estamos desde las 8 de la mañana. Hace dos años me quedé sin trabajo. Estuve buscando. Entregás currículum pero no te llaman nunca”, relató una mujer de 44 años, mientras aguardaba su turno. A su lado, otra joven de 24 años sintetizó una situación que se repite: “Hace tres años que estoy buscando trabajo. No se consigue. No me llaman de ningún lado”.
En los días previos, el frigorífico había lanzado la convocatoria para cubrir cerca de 60 vacantes en tareas administrativas, cajeros, recepcionistas, carniceros, polleros, choferes, carga y descarga, limpieza y cocina. La noticia circuló entre los vecinos de Moreno y partidos aledaños,
Los testimonios construyen un diagnóstico compartido. “Estoy desempleada hace bastante. Tengo entrevistas pero no me llegó nada estable por el momento”, explicó otra mujer. Un hombre sumó su experiencia: “Tengo emprendimientos pero nada estable. Hace cinco meses trabajé pero tenía un contrato de seis meses y me dieron la baja. Tuve muchas entrevistas pero está jodida la cosa”.
Entre quienes esperaban también había historias atravesadas por la urgencia familiar. “En abril me echaron del último trabajo que tuve. Trabajé en una pollería cerca de un año. De un día para el otro me echaron por mensaje. Hoy en día está muy difícil conseguir trabajo”, contó un joven padre de un bebé de tres meses.
Otro hombre, de 43 años, describió su situación actual: “Hace tres años que busco trabajo. La última vez que laburé fue en 2023. Me tomaron por tres meses. Ahora hago laburo en aplicaciones y las changas que salgan por la tarde”. En la misma línea, un trabajador de 36 años agregó: “Conseguir trabajo es muy difícil hoy. Hace ocho meses que estoy sin trabajo. Estuve changueando y rebuscándomela”.
El trasfondo de estas historias individuales se vincula con un proceso más amplio. Desde el inicio de la gestión de Milei, cerraron más de 24 mil fábricas en todo el país y se perdieron cerca de 300 mil puestos de trabajo, según distintos relevamientos. La contracción de la industria y el consumo golpea con especial fuerza en el conurbano bonaerense, donde la falta de empleo formal empuja a miles de personas a la informalidad o la desocupación.