Detrás de esta avanzada judicial hay una lectura compartida entre los sectores movilizados, que plantean que el riesgo es inminente. La posibilidad de que se concreten cientos de despidos en pocos días encendió todas las alarmas y aceleró la búsqueda de herramientas para frenar el proceso. “El peligro es inmediato y afecta a cada puesto de trabajo”, sostienen desde la Multisectorial.
El frente judicial aparece así como un nuevo terreno de disputa, que se suma a las acciones gremiales y políticas que vienen desarrollándose en las últimas semanas. Para quienes impulsan estas medidas, se trata de abrir otro canal de presión frente a una decisión que consideran de alto impacto para el funcionamiento del organismo y la continuidad laboral de su planta.
La estrategia no se agota en estas tres presentaciones. Según anticiparon, el plan es avanzar con nuevas cautelares en distintos juzgados a medida que lo indiquen los abogados que llevan adelante el caso. La intención es multiplicar las chances de obtener una primera resolución favorable que siente precedente y frene la ejecución de los despidos.
En paralelo, el conflicto en el INTI sigue escalando y suma un componente judicial que podría definir el rumbo inmediato de la situación. Mientras tanto, el foco está puesto en la respuesta que puedan dar los tribunales en las próximas horas, en un escenario donde cada decisión puede impactar de lleno sobre el futuro de cientos de trabajadores.