En ese aspecto, entre quienes se endeudaron, el 82,8% lo hizo para comprar alimentos, el 60,7% para cubrir servicios básicos y el 45% para pagar deudas anteriores, lo que refleja una situación de sobreendeudamiento estructural con la tarjeta de crédito sigue siendo la herramienta más utilizada, seguida por préstamos de billeteras virtuales y bancarios.
Por último, el informe concluye con un dato contundente: más de la mitad de la población reconoce que sus ingresos no alcanzan. El 27% asegura que debe ajustar gastos mes a mes para subsistir, otro 27% además genera deudas, y solo el 23% afirma que puede cubrir sus gastos y ahorrar.