El problema para Zamora es que Ippolito será citado a declaración indagatoria por el supuesto pago de sobornos al hombre fuerte de la ex AFIP en Santa Fe, Carlos Vaudagna. Se calcula que habría pagado 650.000 dólares a cambio de las estampillas para "legalizar" atados de cigarrillos sospechados de provenir del contrabando.
Ippolito es el dueño de la tabacalera Bronway, ubicada en la zona norte de Rosario, y le clausuraron la planta por el uso de estampillas fiscales falsas para la comercialización de sus atados. El fiscal de la causa, Walter Rodríguez, afirma que Ippolito pagaba a Vaudagna para conseguir el estampillado de la AFIP.
Para la colmo, la Justicia sospecha que los cigarrillos no se producían en el país sino que Ippolito los traía a la Argentina de contrabando. De hecho, ya fue investigado en 2015 por la Secretaría de Delitos Patrimoniales de Santa Fe, cuando se estableció que era testaferro del depósito fiscal Binder, en la zona oeste de Rosario, punto señalado en una red del tráfico internacional de cocaína descubierto por la operación narcoarroz. Allí se habría encontrado una considerable suma de kilos de cocaína líquida en granos de arroz.
También se le atribuye haber ingresado marihunana camuflada en un camión cargado con papeles y filtros de cigarrillos. La mercadería, según fuentes al tanto de la situación, habría llegado desde Paraguay. Por este tema se radicó una denuncia en Formosa, que no mostró grandes avances.