La mujer también relató el dramático momento en el hospital: “Yo llegué y estaban intentando reanimarlo. Yo lo único que pido es que el Poder Judicial de Corrientes investigue qué pasó con mi niño”.
A diez días de la tragedia, la familia sostiene el reclamo y pone el foco en la responsabilidad que podría caberle al complejo turístico. “Nosotros confiamos en el fiscal, creemos que él va a hacer su trabajo. Queremos que se hagan las cosas como corresponde. Murió un nene que tenía toda la vida por delante”, afirmó Marisa, su tía.
El caso, además, expone una realidad social más amplia. “Es habitual que en esta provincia de pesca y caza los niños salgan a la vera del río. Somos una familia humilde que vive de la pesca. Su papá está destruido, era su compañero”, explicó.
En ese sentido, también cuestionó lo que considera una desigualdad estructural: “¿Por qué siempre la gente humilde tiene que sufrir y el poder tapa todo? No buscamos dinero, buscamos justicia. Si el dueño del complejo tiene responsabilidad, que pague”.