A través de un comunicado oficial, la fuerza de élite indicó que el ataque correspondió a la 61ª oleada de la denominada Operación Promesa Verdadera 4. Según detallaron, se utilizaron misiles con ojivas múltiples, entre ellos modelos Khorramshahr-4 y Qadr-4, dirigidos principalmente hacia la ciudad más importante de Israel.
Desde Teherán, las autoridades sostuvieron que el ataque estuvo vinculado 100% con el asesinato de Larijani y su comitiva, en un hecho atribuido a Israel. En ese marco, afirmaron haber alcanzado más de un centenar de objetivos estratégicos “sin contratiempos”.
El parte emitido por las fuerzas iraníes también que varios sectores de Tel Aviv se quedaron sin luz y tras las primeras estimaciones del servicio de emergencias de Israel, se reportaron al menos dos personas fallecidas y varios heridos por los impactos registrados en la zona central del país.
De acuerdo con medios locales, Irán habría utilizado misiles de racimo, lo que provocó incendios y daños materiales en la ciudad de Ramat Gan, dentro del área metropolitana de Tel Aviv.