La fuerza de élite iraní manifestó su voluntad de ampliar el alcance de los combates si la presión internacional persiste. El mensaje fue taxativo sobre la escala del enfrentamiento: “Estamos dispuestos a expandir la guerra; la seguridad será para todos o la inseguridad para todos. Somos nosotros quienes determinaremos el fin de la guerra”.
El comunicado incluyó la amenaza de interrumpir las exportaciones de crudo desde la zona mientras sigan los ataques de Estados Unidos e Israel. Según el reporte, “las ecuaciones y el futuro de la región están ahora en manos de nuestras fuerzas armadas; las fuerzas estadounidenses no decidirán cuándo termina el conflicto”.
Esta réplica sucedió pocas horas después de que Trump definiera la contienda como una fase prácticamente concluida. El líder republicano había afirmado que Irán carece de armada, de sistemas de comunicaciones y de fuerza aérea como resultado de la campaña militar conjunta que comenzó en febrero.