Si se pone la lupa en la situación de cada jurisdicción se observa que la Provincia de Buenos Aires (concentra al 38% de la población argentina), es la más afectada en términos absolutos: entre ambos conceptos en 2024, 2025 y los dos meses de 2026 recibió $10,9 billones menos comparado a lo que habría recibido de haberse mantenido el nivel de ingresos de 2023. En otras palabras, ello se traduce en que PBA recibió $622.235 pesos menos por habitante desde el cambio de gestión nacional (sin contemplar, por ejemplo, fondos adeudados por obras paralizadas).
De esa forma, la caída de los recursos coparticipables combinada con el impacto de la merma en los TNA golpeó con fuerza las finanzas provinciales. Medido a precios de febrero de 2026, detrás de Buenos Aires que encabeza que lidera por amplio margen las pérdidas, aparecen Santa Fe con un rojo acumulado de 2,2 billones, y Córdoba, con 1,9 billones, seguidas por Chaco (-1,3 billones), Entre Ríos (-1,2 billones), Santiago del Estero (-1,1 billones) y Tucumán (-1,1 billones). En un segundo grupo se ubican La Rioja, Formosa, Mendoza, Misiones y Corrientes, todas con pérdidas que rondan o superan los 800 mil millones de pesos. En contraste, el relevamiento mostró una excepción: la Ciudad de Buenos Aires, que registra un resultado favorable de 1,01 billones de pesos (explicado por el efecto de los TNA y tras un fallo judicial como compensación por la disputa por la Coparticipación).
Esto ocurre en un escenario general donde la recaudación evidenció un sostenido retroceso. En detalle, contra febrero del 2025 cayó un 9,8% en términos reales. Así, se situó como el segundo peor febrero de los últimos 15 años (después de 2024). En relación, la mayoría de los impuestos mostraron variaciones interanuales negativas. Los impuestos vinculados al comercio exterior (Derechos de exportación: -39,7; Importación: -26,7%; IVA DGA: -36,9% y Ganancias DGA: -48,3%) son los que protagonizaron caídas interanuales más fuertes. En consonancia con la caída del empleo formal, los ingresos de la Seguridad Social -que suman al total de los recursos tributarios- disminuyeron (-5,1%).
Los impuestos vinculados a la actividad -IVA y créditos y débitos- también tuvieron marcadas caídas (IVA interno: -3,5% y créditos y débitos: -7,8%). Solamente creció Ganancias DGI por cuestiones contables (cambio del esquema de adelantos y aumento de la alícuota para este tramo) y el impuesto a los combustibles, cuyos montos fijos el Gobierno viene subiendo por encima de la inflación (+18,7% interanual).