Venezuela y Argentina rompieron relaciones diplomáticas desde la llegada de Milei al Ejecutivo, a fines de 2023.
La AFA, artífice del traslado de Gallo a Buenos Aires, agradeció al Gobierno venezolano por la liberación, pero el canciller argentino, Pablo Quirno, reconoció las tareas diplomáticas a Estados Unidos e Italia, sin mencionar a la Asociación de Fútbol Argentino.
Esta sorprendente resolución del caso transcurre en medio de una gran conflictividad política y judicial entre el Gobierno de Milei y la AFA, con Claudio Tapia en el centro de la escena por acusaciones judiciales y mediáticas en su contra incentivadas por el Gobierno nacional.
La sombra de las SAD
Los cortocircuitos entre el Gobierno y la AFA comenzaron a inicios de 2024 por la intención de Milei de avanzar con un modelo de sociedades anónimas deportivas en el fútbol argentino, lo que rechazó de plano la entidad rectora y la mayoría de los clubes, cuya propiedad la tienen los socios.
Tras hacerse pública la liberación, Tapia escribió en la red social de X: “Gracias a un trabajo silencioso y mancomunado con la Federación Venezolana de Fútbol y CONMEBOL. Hoy, después de 448 días, Nahuel Gallo regresa a Argentina y puede reencontrarse con su familia”.
“El fútbol nos une, trasciende fronteras y demuestra que siempre es posible construir puentes para el entendimiento y la cooperación”, añadió el presidente de la AFA.
Claudio Tapia había requerido a la Justicia permiso para viajar a Venezuela este fin de semana por una invitación de la FVF en su rol de vicepresidente de la Conmebol, pero fue denegada.
De haber viajado, Tapia hubiera regresado junto a Gallo al país, una imagen de difícil degestión para el Gobierno de Milei.