Tras los incidentes registrados en Plaza Congreso, al momento en que sesionaba el Senado, algunos referentes sindicales manifestaron reparos sobre la posibilidad de convocar a una nueva movilización, ya que existe preocupación por la utilización política y mediática de los hechos.
En paralelo, dirigentes gremiales evalúan el escenario legislativo en Diputados, donde sectores del peronismo y bloques provinciales podrían impulsar modificaciones al proyecto aprobado. De concretarse cambios, la iniciativa debería regresar a la Cámara alta para una segunda revisión.
Entre los puntos que generan mayor resistencia figura una modificación incorporada en la etapa final del debate, que habilita descuentos salariales en casos de enfermedad de un trabajador, lo que desató una ola de rechazos y varios legisladores anticiparon objeciones sobre ese aspecto.
En un documento interno, la CGT expresó su rechazo "en su totalidad" a la iniciativa oficial, al considerar que el proyecto "resulta contrario a la Constitución Nacional y a los tratados internacionales con jerarquía constitucional", además de calificarlo como "regresivo y perjudicial para los trabajadores”".