La planta de Pacheco es hoy un centro industrial de última generación, con productividad y calidad de clase mundial. Pero sin exportaciones, sería una planta sin futuro.
El desplome registrado en el arranque del año, que marcó el peor enero en seis años, pegó en toda la cadena y hay autopartistas que ven un 2026 con fuertes recortes.
"La reestructuración es inevitable. El que sostiene los costos con los números que está vendiendo, tarde o temprano va a tener problemas financieros", dijo semanas atrás Ramón Ramírez, gerente de Maxion Montich, fábrica de chasis y componentes automotrices de Córdoba, donde impactó fuerte la caída de la planta de Nissan.