El documento fechado el 20 de enero último y difundido por estas horas, sostiene que el incendio se originó entre el 6 y el 8 de diciembre del año pasado por la caída de un rayo en el brazo sur del Lago Menéndez, pero fue detectado recién el 9 de diciembre.
Durante semanas no se tomaron medidas contundentes para su contención, lo que derivó en una expansión descontrolada a partir de enero, se advierte. “Este escenario extremo no puede atribuirse a un hecho imprevisible, sino que es la consecuencia directa de una cadena previa de omisiones y errores de conducción”, afirma la Cámara.
Finalmente, solicita una auditoría independiente, la designación de nuevas autoridades con experiencia en manejo de incendios forestales, la implementación de un sistema de información pública y obligatoria y la convocatoria urgente a una mesa regional participativa.