También autorizaba a PDVSA vender su petróleo en Estados Unidos y utilizar su sistema financiero para pagar a acreedores y cobrar deudas. Esa concesión se dio en el marco del acuerdo de Barbados entre el gobierno venezolano y la oposición, con mediación diplomática de varios países.
Allí Maduro se comprometió a celebrar unas elecciones transparentes en 2024, pero las mismas quedaron teñidas de sospechas debido a que el Gobierno y el Consejo Nacional Electoral solo dieron los resultados, pero nunca publicaron las actas de las mesas.
De hecho la oposición llegó a recopilar el 85% de las actas y asegura que Edmundo González se impuso con el 67% de los votos, mientras que Maduro apenas habría llegado al 30%. En abril de 2024 Estados Unidos anuló la licencia 44 y volvió a endurecer las sanciones, a excepción de la petrolera estadounidense Chevron, la única que ha quedado exenta y que puede trabajar con PDVSA hasta el día de hoy.