El Concejo Deliberante de Rosario se encuentra próximo a aprobar un proyecto que tiene como fin que tanto el intendentes como los funcionarios de primera plana del ejecutivo municipal y los concejales se sometan a una narcolemia cada seis meses o dos años para presentar ante las autoridades correspondientes.
Según relevaron medios locales, la iniciativa -que fusionaría un proyecto del PRO y otro del socialismo- cuenta con consenso para avanzar. "Se busca que desde el intendente, concejales, secretarios y subsecretarios tengamos que presentar un certificado de consumo negativo de cocaína, marihuana y otras sustancias psicoactivas, hecho por un laboratorio de Rosario y firmado por un profesional habilitado y matriculado en la ciudad. Y quien no formalice este trámite no podrá acceder a ningún puesto de estos rangos", señaló en diálogo con La Capital el edil amarillo Carlos Cardozo.
Y agregó que “se persiguen dos grandes aspectos: el consumo sostenido daña las capacidades cognitivas y altera las funciones y un cargo público requiere integridad para afrontarlo. Y por otro lado es un tema de seguridad pública porque para procurarse cocaína o marihuana el funcionario tiene que ir a comprarlas a un delivery, kiosco o búnker. Y al otro día iría a su despacho como que no pasó nada. Esto claramente es incompatible con el ejercicio de la función pública”.
Los análisis, que correrían por cuenta de un privado y que no significarían un gasto para los vecinos, se realizarían cada dos años. En caso de dar con un test positivo la intención inmediata es que el dirigente en cuestión ingrese a un programa de asistencia para el consumo.
Ahora habrá que ver si en comisión se resuelve ir por más como busca el edil socialista Federico Lifschitz que, a través de su iniciativa, extiende la obligatoriedad a autoridades de entes descentralizados y autárquicos como directores, subdirectores y Jueces del Tribunal Municipal de Faltas.
Narcolemia: Rosario cerca de aprobar test periódico para intendente, secretarios y concejales
Además, el proyecto del dirigente socialista propone que el análisis de realice dos veces por año. Los casos positivos tendrán chance de una contraprueba en 48 horas. Y si arroja positivo cada organismo al que pertenezca el funcionario involucrado deberá activar su protocolo de sanción equiparable a una falta grave. Si el funcionario se niega a la narcolemia será interpretado como un incumplimiento, aplicando las sanciones correspondientes.
Cabe mencionar que meses atrás el secretario de Control y Convivencia local, Diego Herrera, explicó que los narcotest dan diez veces más positivos que los de alcoholemia.