El niño, producto del miedo, perdía el control de su esfínter y la madre lo obligaba a que comiera su propio excremento. Ella se encuentra detenida acusada de "lesiones leves calificadas por el vínculo y amenazas".
El tío del niño también habló con la policía y relató que el día anterior llegó a su casa, en la que convive con su hermana y su hijo, y encontró al menor llorando. Al preguntarle, el niño le contó a su tío que su madre había salido a la iglesia, pero que antes lo había golpeado y, entre lágrimas, le pidió ayuda.
Cuando el niño fue examinado por el personal médico, éstos aseguraron que presentaba signos de golpes con un cinto o correa en gran parte del cuerpo. Al ser indagado por la Justicia, el hombre dijo que este tipo de maltrato era habitual.
Ayer la Fiscalía pidió que se prorrogue la detención por lo que permanecerá detenida al menos 15 días más. Entre las evidencias con las que cuenta la Fiscalía existe un video —captado por el tío del menor— en los que se escucha a la acusada agredir verbalmente al pequeño.