Echenique imputó a Barrelier por la posesión de representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas y de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, en el marco de una investigación que se tramita por separado del expediente principal por el crimen.
Este nuevo expediente surgió a partir de los análisis digitales realizados sobre el material secuestrado en la causa. Los investigadores peritaron alrededor de 40 teléfonos celulares, de los cuales dos pertenecían a Barrelier, además de una computadora entregada voluntariamente por su expareja, Marianela Palmero.
En los dispositivos del acusado se hallaron fotografías previas de la víctima y material de extrema sensibilidad que, según fuentes judiciales, refuerzan la hipótesis de que el asesinato fue planificado y respaldan la existencia de una "obsesión por la niña" previamente señalada por el fiscal Raúl Garzón.