A pesar de los esfuerzos por mostrar cohesión interna, la tensión entre Patricia Bullrich y Karina Milei es cada vez más difícil de disimular. El jueves, la Casa Rosada intentó frenar el acuerdo que Bullrich cerró con los bloques dialoguistas y opositores para modificar el mecanismo de remoción de Bausili. “La Rosada mandó la contraorden de votar sin cambios”, explicaron desde el bloque libertario, pero Bullrich “dijo que no”. Ante la falta de respuesta de la exministra, Karina Milei recurrió a Santilli para que se comunicara con el senador Monteverde. “El chat del bloque se llenó de mensajes cruzados”, reconstruyeron los senadores, que no sabían bien “ni qué votar”. Bullrich, sin embargo, sostuvo el acuerdo que había alcanzado con el resto de los bloques, incluido el peronismo. “No había chance de acatar la contraorden. Se podría todo”, revelaron desde el bloque.
La rebeldía de Bullrich altera a la hermana del presidente. Sin embargo, por ahora, ni Bullrich pretende romper ni el gobierno expulsarla. La dependencia es mutua mientras Milei se mantenga competitivo.