El eventual ascenso de Lijo despeja, además, el camino del titular de la cartera de Justicia. Mahiques sigue aspirando a recalar en la Procuración General de la Nación, sillón que disputa con el propio magistrado.
Por eso, cualquier designación de un juez supremo requiere una negociación con Mayans, o sea, con Cristina Kirchner. El único atajo sería que los gobernadores peronistas, proclives en su momento a apoyar a Lijo, logren partir al bloque en la votación, como sucedió con la aprobación del pliego de Carlos "Coco" Mahiques, cuando 14 senadores de los 25 peronistas, se inclinó por la afirmativa para que el padre del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, sea prorrogado como camarista de la Casación Penal.
El eventual ascenso de Lijo despejaría el camino del ministro de Justicia. Mahiques sigue aspirando a recalar en la Procuración General de la Nación, sillón que disputa con el propio magistrado. Si el juez federal llega a la Corte, el ministro tendría el camino allanado hasta el cargo que ocupa de forma interina, desde hace 10 años, Eduardo Casal.
Para la otra vacante de la Corte suena el nombre de la jueza Claudia Sbar, que asume la recolección de apoyos de forma "autogestionada", según fuentes al tanto de la situación. Primera mujer en presidir el máximo tribunal tucumano, ingresó a ese tribunal con el respaldo del ex gobernador José Alperovich, luego con el de Juan Manzur y, ahora, se autopostula con el apoyo del juez Ricardo Lorenzetti.