Los investigadores establecieron que la bicicleta había sido prestada y que el joven que la tenía se negaba a devolverla. Además, el denunciante sospechaba que podía haberla vendido. Con esos datos, los efectivos comenzaron a sospechar que el supuesto robo había sido denunciado para intentar recuperar el rodado.
El joven fue convocado a la dependencia policial y, según consta en el informe, tras ser advertido sobre las consecuencias legales de una denuncia falsa, reconoció que el robo no había ocurrido y admitió que había prestado la bicicleta al otro joven, quien luego no se la devolvió. Ante esta situación, el fiscal Marcelo Soto dispuso también su aprehensión por falsa denuncia.
Ambos jóvenes y la bicicleta secuestrada fueron trasladados a la Comisaría Cuarta, por razones de jurisdicción policial.
La investigación permitió así esclarecer el origen de la denuncia, recuperar el rodado y poner a disposición de la Justicia a los dos involucrados, aunque por situaciones diferentes: uno por la presunta participación en el hecho inicialmente denunciado y el otro por la presunta realización de una falsa denuncia.