La diferencia entre el propietario y el arrendatario se vuelve todavía más evidente al trasladar ese alquiler a dólares. El valor en dólares "billete" de los arrendamientos fue mucho más volátil durante la última década y media. Entre las campañas 2012/13 y 2021/22 se movió entre 237 y 442 dólares por hectárea, mientras que los últimos años mostraron una recuperación persistente hasta alcanzar un valor estimado de 570 dólares por hectárea en la campaña 2025/26.
El informe explica que esa evolución está determinada por el precio de la soja en los mercados internacionales y locales, las alícuotas de los derechos de exportación y la brecha cambiaria. La convergencia cambiaria, los precios de la soja por encima de los 400 dólares por tonelada y la reducción paulatina de los derechos de exportación contribuyeron a mejorar el valor en dólares que recibe el propietario por el alquiler. La consecuencia es que el activo agrícola volvió a mejorar su rentabilidad para quien posee la tierra. El ejercicio teórico realizado por los autores del informe muestra que la rentabilidad bruta anual por arrendar una hectárea se movió entre 1,33 y 4,06 por ciento en el período analizado. Para las campañas 2024/25 y 2025/26 se alcanzaron los máximos de esa serie. .
"En la última campaña, dicho indicador se ubica en 3,17 por ciento, que es un máximo para la serie bajo análisis", señala el informe de la bolsa rosarina, que atribuye esa mejora "no tanto por una continuidad en el crecimiento del alquiler en quintales, sino por la convergencia cambiaria, precios de la soja a nivel internacional por encima de los 400 dólares por tonelada y baja paulatina en los derechos de exportación".
Las cifras dan cuenta de que una política que abulta solamente los ingresos potenciales del complejo exportador no necesariamente mejora en igual proporción la rentabilidad del productor que alquila la tierra. La reducción de las retenciones mejora el valor que puede capturar la cadena exportadora por cada tonelada comercializada, pero el efecto sobre los distintos actores depende de la estructura de costos y de la forma de tenencia de la tierra.