El comunicado también señala que estos movimientos "inconsultos e ilegales" contradicen los compromisos bilaterales sobre medidas de confianza en materia militar y se suman a una serie de acciones unilaterales que, según la posición argentina, incumplen la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Esa resolución exhorta a ambos países a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales en la situación de las Islas Malvinas mientras la controversia de soberanía continúe sin resolverse.
Además, la Cancillería advirtió que este tipo de acciones, lejos de fortalecer el vínculo entre ambos Estados, "profundizan las tensiones en el Atlántico Sur", desconocen el mandato reiterado de la comunidad internacional y obstaculizan los esfuerzos de la Argentina para avanzar hacia una solución pacífica y negociada del diferendo.
En el mismo comunicado, el Gobierno reafirmó sus "legítimos e imprescriptibles derechos de soberanía" sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El texto oficial cierra con una nueva ratificación de la posición histórica argentina sobre la disputa territorial al señalar: "Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas".