La APA aclaró que esta crecida no está vinculada al fenómeno climático El Niño, sino a la influencia del Sistema de Monzón de América del Sur (SAM), que provocó importantes precipitaciones en la cuenca del río Iguazú. Debido a la limitada capacidad de amortiguación de las represas ubicadas aguas arriba de las Cataratas, los excedentes hídricos son derivados hacia el río Paraná. De acuerdo con el informe hidrológico correspondiente al 1 de julio, el río Iguazú presenta un marcado ascenso y se encuentra en nivel de aguas altas, con una altura de 3,96 metros en Andresito y de 16 metros en Puerto Iguazú.
En el tramo argentino-paraguayo, el río Paraná también registra un ascenso dentro del nivel de aguas medias. Las alturas observadas fueron de 10,12 metros en Posadas, 3,12 metros en Corrientes y 3,20 metros en Barranqueras.
Por su parte, el río Paraguay permanece en aguas medias con un ascenso moderado, registrando 3,20 metros en Pilcomayo, 4,50 metros en Formosa y 3,58 metros en Isla del Cerrito.
La APA continuará monitoreando de manera permanente la evolución de los niveles de los ríos y emitirá las actualizaciones correspondientes en caso de producirse cambios significativos.