Con el avance de las pericias y las declaraciones en Cámara Gesell, los investigadores comenzaron a reconstruir un escenario que describen como de extrema gravedad.
Según la acusación, los chicos habrían sido sometidos a un régimen de aislamiento, encierro, violencia física y psicológica, además de una severa privación de alimentos.
Las pruebas reunidas llevaron a la Justicia a ordenar la detención de la madre de los menores y de su pareja. En principio, ambos fueron imputados por delitos que incluyen reducción a servidumbre, privación ilegítima de la libertad agravada, lesiones graves y abandono de persona agravado por el vínculo y por el deber de cuidado.
Bajo resguardo
Los investigadores también analizan los videos de las cámaras de seguridad instaladas en la casa, además de otros elementos incorporados al expediente que podrían resultar determinantes para esclarecer cómo era el día a día de las víctimas.
Mientras la causa avanza, los dos hermanos permanecen bajo resguardo del sistema de protección de la niñez.