La vuelta de las conferencias de prensa fue uno de los primeros anuncios realizados por Ravier. La última rueda de prensa en Casa Rosada se había realizado el 8 de mayo y durante este año esos encuentros redujeron notablemente su frecuencia.
En el oficialismo también valoran que el economista llegue con un nivel de conocimiento público menor al de otras figuras del gabinete nacional, algo que consideran una oportunidad para renovar la comunicación del Gobierno. Por ahora, la idea es que desempeñe un papel institucional, alejado de los cruces y las chicanas que marcaron buena parte de la primera etapa de la administración libertaria.
Mientras se define qué áreas quedarán bajo la órbita de cada funcionario, otra de las cuestiones abiertas es el futuro de las restricciones aplicadas a los periodistas acreditados tras el cierre de la sala de prensa ocurrido en abril. En la Casa Rosada aseguran que el tema todavía está en análisis y una de las posibilidades es que ese sector quede bajo la responsabilidad directa del nuevo vocero.