La situación derivó en una protesta frente al establecimiento, donde trabajadores bloquearon los accesos para impedir el retiro de maquinaria ante el temor de un posible vaciamiento que complique el cobro de salarios adeudados e indemnizaciones.
La gravedad del conflicto escaló en las últimas horas cuando el Sindicato de la Madera de Posadas denunció una maniobra de "extrema mala fe" por parte de la patronal. Según relataron los propios damnificados, el dueño de la firma otorgó vacaciones al personal y, aprovechando el cese de actividades y la ausencia de los operarios, comenzó a desmantelar la planta y a retirar de forma oculta las maquinarias pesadas.
Al percatarse del vaciamiento, un grupo de trabajadores se movilizó de urgencia hacia el predio para custodiar las instalaciones y frenar el traslado de los bienes restantes, a los que consideran la única garantía para el cobro de sus futuras indemnizaciones.