La situación la impulsó a acercarse a la Comisaría Nº55 para dejar un registro de lo que estaba atravesando. La víctima dijo a los agentes que la convivencia se volvió “insoportable” y que los maltratos son constantes desde que iniciaron el trámite de separación, según informó El Liberal.
A pesar de todo, la mujer no quiso radicar una denuncia penal formal contra el padre de sus hijos y pidió hacer solo una exposición reservada. Sin embargo, la Fiscalía de Violencia de Género e Intrafamiliar, intervino de oficio y dispuso medidas de protección para la víctima.
Las autoridades judiciales ordenaron la exclusión del hogar del acusado, restricciones de acercamiento y la instalación de un botón antipánico, con el objetivo de resguardar la integridad de la víctima mientras la causa avanza.