La firma buscó un comprador para sostener su operación local, pero las negociaciones fracasaron y, finalmente, decidió cerrar las sucursales que aún estaban operativas. Previamente, la empresa ya había ejecutado un ajuste con el cierre de 10 locales y el despido de 90 trabajadores en todo el país.
En el sector especulan con la salida definitiva de la cadena del mercado argentino, proceso que podría concretarse mediante la venta de activos o la transferencia de habilitaciones. En definitiva, la falta de liquidez y la frustrada venta de la firma apuraron el freno abrupto de la operación.