En el lugar estaban sus empleados, Agustín B. (25) y César M. (47). Según declararon, escucharon el disparo y, al encontrar a Piatti herido, dieron aviso a la policía y solicitaron una ambulancia. En la escena, los agentes hallaron una vaina y, como parte del procedimiento, se realizaron pruebas de dermotest tanto a la víctima como a los dos trabajadores.
Con el avance de las pericias durante la jornada, la situación dio un giro. El médico policial determinó que el cuerpo presentaba dos orificios de bala en el sector frontal lateral derecho de la cabeza. A partir de ese dato, el fiscal de turno, Mauro Menéndez, ordenó la detención de los dos sospechosos.
En una requisa realizada a una Ford Ranger blanca que se encontraba en el lugar, los efectivos encontraron poco más de tres millones de pesos en efectivo, lo que quedó asentado en el acta.
Finalmente, el viernes Piatti murió en el Hospital Gutiérrez de Venado Tuerto. La causa pasó, en principio, a ser investigada como homicidio agravado, según la hipótesis preliminar del fiscal Menéndez, que mantiene a los sospechosos detenidos y prevé imputarlos en los próximos días. De todos modos, voceros de la causa indicaron que tampoco se descarta la hipótesis de suicidio.