Esto no es un caso aislado; la caída del consumo y la apertura de importaciones complicaron seriamente a la industria nacional y la industria automotriz no es una excepción.
En mayo, Peugeot dejará de operar en dos turnos y pasará a uno solo en la planta de El Palomar. Además, inició un programa de retiros voluntarios para reducir el plantel actual, que es de unos 2.300 trabajadores. Esto se da luego de una caída de las ventas en el mercado local, así como de las exportaciones.
En esa línea, Fiat suspendió la producción en la fábrica de Ferreyra, Córdoba, por tres días debido a la demora en la llegada de un barco con motores. Allí se fabrican los modelos Cronos, Titano y RAM Dakota. Renault también atraviesa un complicado momento y durante abril tendrá suspensiones de producción intermitentes.