“Son los principales sospechosos y esto podría provocarnos una nulidad a futuro si los entrevistamos como testigos”, explicó el fiscal, justificando por qué no se les tomó declaración informativa.
Por el momento, rige sobre ellos una medida de arraigo con control policial para evitar una posible fuga de Comodoro Rivadavia. En caso de detectarse un intento de salida, se solicitará la detención preventiva.
Por otra parte, la fiscalía avanza con el análisis de los celulares que se secuestraron durante el allanamiento en la casa donde vivía Ángel junto a su mamá biológica, la pareja de ella y su hermana de apenas seis meses. Mientras tanto, también se siguen recolectando testimonios del entorno cercano para reconstruir cómo se produjo la tragedia.